| conocimiento tolteca |
|
|
|
Conocimiento ToltecaLa conducta según los huehutlatollis “Acércate al que es modelo y ejemplo, pauta y señal, libro y pintura; al hombre honorable y de buena fama, a la condición social, la luz, la antorcha, el espejo. “Observa a mis sacerdotes, los Merecidos, los de vida pura, trasparentes, buenos, rectos, dedicados, limpios, de corazón blanco, de vida sin mezcla, sin polvo ni impureza. Ellos llegan hasta la presencia de Señor de la Cercana Compañía, le ofrecen incienso, le oran, le ruegan por el pueblo. “Acércate quienes, por todas partes, van haciendo lo excelente, dando brillo, dejando lo bueno, imponiendo un orden con prudencia, alegría y serenidad; a quienes son cofre y caja, sombra y abrigo, gruesa Ceiba, sabino generoso que da brotes y se yergue poderoso, firme. “Ve con quienes no se quedaron dormidos ni se ocultaron en el sueño, con quienes no desgarraron su labios (con calumnias); con quienes llevan en paz, sobre sus brazos y espaldas, a aquel (pequeñín) que va jugando, se divierte con tierra y duerme en la redecilla. “En cambio, huye de estos sitios: el festín, el río y el camino. No te detengas allí, porque allí está, allí habita el gran devorador. "¿Estaba subordinado el interés personal al interés colectivo? Todo depende de como definamos personal y colectivo. Nosotros solemos ver ambos conceptos como antagónicos, de modo que la defensa de uno significa la supresión del otro. En la sociedad tolteca, lo personal - Tlakayotl - se consideraba sólo "la mitad" de algo más, mientras que lo colectivo recibía el nombre de Toltekayotl, intepretado en este caso como "juncal". Por supuesto que había cotas, tanto para el interés personal como para el colectivo, a fin de que no se agredieran mutuamente, pero la presencia de un tercer elemento en la ecuación - el Nagual - cambia enteramente el resultado. ¿Se concebía a los sacerdotes como intermediarios entre la dimensión social y la celestial y la divina? Si. El Códice Florentino VI.21 afirma lo siguiente respecto a las relaciones entre el clero y los Tla'toani: "Aun el rey llama a los sacerdotes dioses suyos, por la bondad y la pureza de sus vidas." Sin embargo, al carecer de un concepto personal de la divinidad (que se veía como un estado de conciencia), esta mediación no tenía el carácter de una representación, como ocurre en el cristianismo o el hinduismo, sino de un ejemplo de merecimiento, tal como afirma el Wewetla'tolli. "¿Quienes son 'los que no se quedaron dormidos ni se ocultaron en el sueño'? ¿los perezosos, los flojos?" Este es un ejemplo del carácter esotérico de estos textos, es decir, de su capacidad de contener en unas mismas palabras información de muy diversa índole. En la lectura social y cotidiana, por supuesto que se refiere a los holgazanes. Pero en la energética, sugiere buscar ejemplo en aquellos que no se dejan arrastrar por la embriaguez de los sentidos, comparable a un sueño. Fíjate que se refiere a dos tipos de personas: "los que se quedaron dormidos", esto es, quienes no sienten la necesidad de prestar atención a los estados de subconciencia, y en consecuencia, van generando modelos de distracción, y quienes deliberadamente "se ocultaron en el sueño": los magos negros. “huye de estos sitios: el festín, el río y el camino. No te detengas allí, porque allí está, allí habita el gran devorador. Otra muestra de la índole impersonal de las creencias toltecas. Ellos le tenían nombre a Satán - Tsontemok, "el cortador de cabezas" -, pero no cometían el error de considerarlo una entidad personal, sino que lo identificaban directamente con la transgresión y las tentaciones que llevan a ella. “Amaos los unos a los otros, ayudaos entre vosotros en la necesidad, con la manta, la joya, el salario y el alimento. Pues no es verdad, no es cierto si despreciáis a quienes os rodean. “Dad limosna a los hambrientos aunque tengáis que quitaros vuestra comida. Vestid al que va en harapos aunque vosotros mismos quedéis desnudos. Socorred al que os necesita aún a costa de vuestra vida. Mirad que es una vuestra carne y una vuestra humanidad. “Recordad al anciano, la anciana, el indigente, el desdichado, al que no se alegra, al que no es feliz, al que tiene pegado el intestino (de hambre), al que no encuentra su casa y vive en confusión, al que derrama sus lágrimas y muerde sus uñas (de desesperación). “A quienes llevan las manos atadas a la espalda, a quienes donde las fieras, en las cárceles de la miseria van penando, a quienes por los desiertos y los montes se fatigan tras el chile y la sal, las verduras y el agua, a quienes son engañados en las plazas y tienen los labios resecos. “Poned junto a vosotros a quienes son las manos y los pies del pueblo; no con indiferencia los saludéis ni con negligencia soportéis recíprocamente vuestras cargas. Pues vosotros sois guerreros águilas, ocelotes, sois el sostén y el remedio." En efecto, esto recuerda el mensaje cristiano, y también el budista, el hinduista, el musulmán y cualquier otro mensaje de paz. En las antiguas sociedades era importante demostrar el altruismo con medidas concretas, socorriendo al vecino, dando limosnas, etc. Recuerda que no tenían refrigeradores ni medios masivos de producción, las reservas eran limitadas y un par de años de sequía podía llevar al pueblo a la inanición. De ahí que el islam haya convertido la limosna en mandamiento y el budismo la tenga por una virtud monacal. En la sociedad tolteca la limosna se canalizaba a través de las festividades calendáricas, que eran muy frecuentes, en las cuales los ricos estaban comprometidos a dar una parte importante de sus ganancias en forma de banquetes. En esta época las condiciones han cambiado, el mejor modo de mostrar el altruismo y la responsabilidad para con el prójimo, es luchando por conseguir un sistema social justo. Esto no interfiere con el camino del espíritu, por el contrario, es el modo ideal de acechar. El esclavismo se dio como fenómeno secundario, sobre todo al final del periodo mexica, cuando grandes latifundios quedaron en manos de unos pocos nobles. La esclavitud nunca llegó a constituir en Anawak un sistema de producción importante. Se motivaba en deudas, y duraba lo suficiente como para cubrir el monto de lo debido. Los esclavos podían acumular riqueza, y eventualmente comprar su libertad o incluso comprar a su amo. Sin embargo, en el texto no se refiere a esa esclavitud, sino al ser esclavo de los vicios, al arrojarse al Tekuani (fiera) de la miseria moral. Si había estratificación. Los nobles y sacerdotes comían de lo producido por los campesinos y comerciantes. Las clases no eran rígidas como en la india, una persona que se destacaba en algo podía ascender hasta la nobleza. La permeabilidad entre las clases se garantizaba evitando que los sacerdotes tuvieran hijos y mediante un sistema de sustitución de cargos basado en una especie de democracia selectiva, lo cual impedía que los hijos de los nobles formaran un linaje. Las órdenes de guerreros águilas y ocelotes se tipificaron como tal en el período epiclásico, hacia el siglo VIII. Aparecen nítidamente en Cacaxtla, Tula y Chichén. Anteriormente estas ordenes se llamaban Quetzales y Ocelotes, pero con el mismo sentido. Una paradoja: este texto no se refiere a los guerreros ocelotes y águilas como muestra de estratificación, sino de orgullo guerrero y responsabilidad. De hecho, la expresión "kuau'te oselote" significaba "una persona humilde y de bien". “En cualquier sitio puedes tropezarte con ellos: un anciano, una anciana, un enfermo, un niño. Por lo tanto, no tienes excusa. “En cualquier sitio puedes encontrar a quien trabaja, a quien se expresa, a quien está creando algo. No estorbes entonces ni causes problemas a causa de tu ignorancia. “En cualquier sitio puedes inadvertidamente romper una cabeza, violentar a alguien, arrojar orina sobre otro, hacer que pierda la buena palabra con que habla, ignorar un consejo. No te distraigas. “¡Despierta, ponte atento! No sea que el sueño te lleve y los hombres te apoden ‘Señor ronquidos, bola soñolienta’." Como pasa con estos textos, aquí hay un doble sentido: por un lado, un sentido moral, ya que se trata de estar atento a los consensos de la primera atención. Por el otro, ese "cualquier sitio" que se menciona es naturalmente el sueño. Se exhorta a aprovechar ese espacio en forma práctica, asimilar los consejos, extraer experiencia. |
| Siguiente > |
|---|













